No te acerques a mi tumba sollozando...
No estoy ahí. No duermo ahí.
Soy como mil vientos soplando.
Como un diamante en la nieve, brillando...
Soy la luz del sol sobre el grano dorado.
Soy la lluvia gentil del Otoño esperado.
Y cuando despiertas en la tranquila mañana,
soy la bandada de pájaros q trina...
Y soy también las estrellas q tililan,
mientras cae la noche en tu ventana.
Por eso, no te acerques a mi tumba sollozando...
Yo no estoy ahí. Yo no morí.
-Plegaria indígena-
(Foto: Lori Rocks)

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